De acoso y derribo, prácticamente así podríamos calificar la actitud que está teniendo la Ministra de Cultura para con el actual Presidente de la Academia de Cine, el Director Alex de la Iglesia, quizá el hecho de que su padre fuera el primer Presidente de la citada institución ampara a Sinde, pero permitanme dudar que eso esté incluido en los estatutos de esta institución del Derecho Privado y en la que nada debe decir el ministerio ni el gobierno de este país, por mucho que su padre fuera el primer presidente y ella misma ostentara tal cargo desde el 2006 al 2009.
Las razones son sobradamente conocidas, el simple ejercicio de la libertad de expresión por el Presidente de la Academia, en contra de por otra parte la ya famosa ley sinde, y es que en un ataque de progresismo sin precedentes van a limitar un poco más nuestros derechos y libertades (esto empieza a ser demasiado común con el gobierno zapateriano).
Y es que el Director de 800 balas (las mismas que a estas horas deben estar revoloteando sobre su cabeza) decidió actuar conforme a sus principios y expresar su desacuerdo con la ley de descargas, y por ello anunciaba su dimisión tras la gala de los premios Goya de este año. El gobierno sin embargo busca quitarse de encima cuanto antes al Presidente de la Academia, ya que ensombrece su noble intento de preservar la propiedad intelectual por encima de cualquier cosa y le da titulares en prensa con los que Moncloa no gusta desayunar por las mañanas.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada