No tenía pensado escribir sobre esto, pero por los hechos que hoy han acaecido creo que bien merecen un post en este blog.
Para empezar, porque en nombre de no sé qué verdad universal cuatro alterados se piensan con potestad para hacer lo que les venga en gana por las calles de nuestro país y alguien tiene que pararles los pies de una vez.
Indignados se hacen llamar, y se permiten el lujo de hacer ver que tienen similitudes con otros grandes movimientos sociales del pasado, como Mayo del 68. Discúlpenme por reírme. Lo que este movimiento, por llamarlo de alguna forma está haciendo tiene poco de democrático, y ejerce nada la libertad.
Como niños pequeños, les dejaron quedarse en las plazas cuando desde el minuto uno se les debía desalojar, ya que se trataba de una ocupación ilegal y ahora se cogen el brazo entero; ahora piensan que pueden ir por donde quieran atacando e insultando, y encima tienen la desfachatez de indignarse cuando la policía se ve obligada a arremeter contra ellos por sus ataques a la autoridad.
Pero ellos siguen con su cantinela, saben de sobra que en ciertos medios de comunicación su discurso tendrá cabida, siempre y cuando se sigan manifestando en los lugares adecuados, ya sabéis niños no os acerquéis a las delegaciones del gobierno, alejaos de Moncloa y todo irá bien.
Algunos se unieron al principio, porque a fin de cuentas cierto es que dicen una verdad, que la gente está cansada, sobretodo de esta crisis económica que parece no tener fin y del que el Presidente de este país, porque aunque nos joda ese es su cargo, no tiene ni idea de gestionar. Pero esos algunos, los que quieren que las cosas cambien de verdad, los que realmente lo están pasando mal, tardaron menos en marcharse que en ir. Solo el tiempo que costo darse cuenta que de esto es lo de siempre. Ya os conocemos os tuvimos todo el año pasado viviendo gratis en nuestra universidad, solo habéis cambiado una casa por otra pero vuestra reivindicación es la misma, hacer lo que os de la real gana, es lo único que pedís.
Si os dejáramos, entonces sí que habría muerto la democracia, el día que cuatro violentos antisistema tengan la capacidad de cambiar el rumbo de las decisiones de un país podremos decir con toda seguridad que la democracia ha muerto.
Hacen falta cambios, sí, es cierto, cualquier sistema los necesita constantemente, se lleva progreso, evolución, pero esos cambios no son los que cuatro quieren, no es la imposición por la fuerza, no consiste en amenazar e insultar a los que no piensan como vosotros. Para exigir algo primero hay que predicar con el ejemplo, y vosotros no lo hacéis.
Quisisteis engañar a todo el mundo y vender algo que no es, sois violentos, hoy lo habéis demostrado otra vez en Valencia, os creéis por encima de la ley y creéis estar en posesión de la verdad, pero sois cuatro y no podréis contra todos nosotros, no vais a conseguir cargaros la democracia.
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